El presunto responsable, identificado como Eduardo N, expareja de la víctima, utilizó un martillo para cometer el crimen antes de huir.
Brutal feminicidio en Zapopan: Exconvicto asesina a su expareja y a su hijo a martillazos

La violencia de género golpeó nuevamente al país con un caso que ha conmocionado a la población, cuando un exconvicto asesina a su expareja y a su hijo a martillazos. Astrid Cruz, de 37 años, y su hijo de 16 fueron ejecutados dentro de su domicilio en un fraccionamiento de Zapopan, Jalisco.
El presunto responsable, identificado como Eduardo N, expareja de la víctima, utilizó un martillo para cometer el crimen antes de huir. La hija menor de Astrid, de tan solo 9 años, sobrevivió pero se encuentra gravemente herida en un hospital.
Fue identificado como EDUARDO GRANADOS PALMA, el sujeto que mató a su pareja sentimental ASTRID y al hijo de ella, ANGEL FERNANDO ARMENTA CRUZ, y dejo agonica a la niña ISABELLA ARMENTA CRUZ de 9 años en el Coto Alicante del fraccionamiento capital norte en Zapopan. pic.twitter.com/PRO9mu0u1K
— JALISCO ROJO OFICIAL (@JaliscoRojo) March 4, 2025
El caso generó indignación, no solo por la brutalidad del ataque, sino por el historial criminal del agresor. En 2004, Eduardo N fue condenado a 24 años de prisión tras confesar el asesinato de su entonces pareja, Martha Berenice, en Culiacán, Sinaloa, un crimen cometido de la misma manera.
Sin embargo, solo cumplió 16 años y obtuvo su libertad en 2020. Cinco años después, repitió el mismo modus operandi contra Astrid y su hijo.
Exconvicto asesina a su expareja y a su hijo: Un historial de violencia impune
Durante su tiempo en prisión, Eduardo N inició otra relación sentimental, con una mujer con quien se casó y tuvo una hija. A pesar de haber obtenido su libertad condicional en 2020, dos años después su esposa murió en circunstancias no esclarecidas.
Ahora, la familia de Astrid y colectivos feministas exigen que las autoridades investiguen todas sus víctimas y lo persigan como un asesino serial.
🚨🚨 El domingo 2M, Eduardo Granados Palma asesinó de manera brutal a su pareja Astrid Cruz y al hijo de ella, de 16 años. A su otra hija, una niña de 10, la dejó grave. Sucedió en Guadalajara. Este feminicida ESTÁ LIBRE. ¿Me ayudan compartiendo? pic.twitter.com/kXViqQURMG
— Mónica Cerbón (@Monica_Cerbon) March 5, 2025
La hermana de Astrid señaló que han recibido apoyo de otras familias afectadas y buscan unificar esfuerzos para garantizar que el responsable no quede en libertad nuevamente.
«Es el mismo patrón. Tres mujeres asesinadas con una violencia atroz. No podemos permitir que vuelva a escapar», expresó.
El rastro del feminicida y la inacción de la justicia
Días antes del crimen, Astrid había recibido mensajes amenazantes de Eduardo N, quien le anunció que se iría de viaje y destruiría su celular. Posteriormente, se enviaron mensajes desde el teléfono de la víctima para simular que seguía con vida, lo que alertó a sus amigas, quienes acudieron a su casa y encontraron la escena del crimen.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, condenó el multihomicidio y aseguró que las autoridades ya tienen indicios sobre el paradero del agresor.
«Es un delincuente peligroso. Sabemos que huyó del estado y estamos coordinando esfuerzos con otras fiscalías para su captura», declaró.

Un país marcado por la impunidad
El caso de Astrid se suma a la preocupante crisis de feminicidios en México. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que en 2024 hubo al menos 733 feminicidios en el país, aunque organizaciones especializadas alertan sobre un subregistro que podría duplicar esta cifra.
En los últimos cuatro años, más de 15 mil mujeres han sido asesinadas de manera violenta.
En este contexto, colectivos feministas y familiares de víctimas han convocado movilizaciones en Jalisco con motivo del Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, para exigir justicia por Astrid, su hijo y todas las mujeres que han sido víctimas de feminicidio.
«Que no quede impune. Que la justicia actúe antes de que haya otra víctima», exigen.










