México

«Papá, los amo»: fotógrafo que sobrevivió a la estampida en Reforma envía audio de despedida

La estampida en Reforma durante los festejos por el triunfo de México sobre Ecuador dejó tres personas fallecidas y decenas de lesionados. Conoce el dramático testimonio de un fotógrafo que sobrevivió al caos.

"Papá, los amo": fotógrafo que sobrevivió a la estampida en Reforma envía audio de despedida

La estampida en Reforma tras la victoria de México sobre Ecuador en el Mundial 2026 dejó una noche de celebración convertida en tragedia. Entre el caos, un fotógrafo sobrevivió tras enviar un audio de despedida a su familia, mientras tres personas perdieron la vida al ser aplastadas por la multitud.

Rodrigo, fotógrafo que documentaba las celebraciones en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, vivió momentos de angustia cuando quedó inmovilizado en medio de una avalancha humana en el cruce de Reforma y Florencia, en la colonia Juárez.

Fotógrafo que sobrevivió a la estampida en Reforma envía audio de despedida

Convencido de que no lograría salir con vida, envió un mensaje de voz a su familia para despedirse.

El profesionista había llegado alrededor de las cinco de la tarde para cubrir el ambiente previo al encuentro entre México y Ecuador.

Durante varias horas realizó fotografías y videos de la concentración de aficionados. Al finalizar el partido decidió esperar algunos minutos antes de retirarse, pensando que la gente comenzaría a dispersarse, pero ocurrió exactamente lo contrario.

Mientras intentaba abandonar la zona, miles de personas avanzaban en direcciones opuestas: algunos buscaban salir y otros seguían llegando para celebrar la victoria del Tricolor.

En cuestión de minutos, el movimiento se detuvo por completo y la presión de la multitud provocó que varias personas comenzaran a caer.

Rodrigo relató que primero observó cómo algunas mujeres perdieron el equilibrio. Instantes después él mismo cayó sobre ellas y, enseguida, más personas fueron desplomándose unas sobre otras en un efecto dominó que dejó a decenas atrapadas en el suelo.

Cada intento por incorporarse resultó inútil. La fuerza de la multitud impedía cualquier movimiento y nuevas personas seguían cayendo encima de quienes ya estaban inmovilizados.

Durante cerca de dos minutos permaneció aplastado, un lapso que describió como interminable.

Convencido de que podía morir asfixiado, logró sacar su teléfono celular y envió un breve audio a sus familiares. En la grabación únicamente alcanzó a decir.

«Papá, los amo. Esto está muy feo», antes de volver a concentrarse en intentar respirar.

Su oportunidad para sobrevivir llegó cuando localizó una motocicleta de reparto que había quedado inmóvil entre la multitud.

Se arrastró hasta ella y utilizó la caja trasera como apoyo para crear un pequeño espacio que le permitiera tomar aire. Poco a poco consiguió subir su cuerpo y finalmente ponerse de pie.

Aunque logró salir por su propio pie, terminó con golpes en el pecho y múltiples hematomas en las piernas. Tras recuperarse unos minutos en un puesto ambulante, caminó hasta la estación Chapultepec, donde fue recibido por su familia.

Tres personas perdieron la vida

No todos corrieron con la misma suerte. Horas después de los hechos, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, confirmó que equipos de emergencia atendieron a tres personas inconscientes en distintos puntos cercanos a Paseo de la Reforma.

Pese a las maniobras de reanimación realizadas por los cuerpos de auxilio, las tres víctimas fallecieron. Previamente, la Secretaría de Salud capitalina había informado que dos de ellas, un hombre de 44 años y una joven de 19, murieron por asfixia derivada del aplastamiento.

Los rastros de la tragedia permanecieron durante horas

Mientras miles de aficionados continuaban celebrando el triunfo de México hasta el amanecer, varias calles cercanas conservaban las huellas de la estampida.

En la calle Lancaster permaneció un operativo de seguridad que restringió el acceso durante varias horas. Comerciantes y testigos narraron que los paramédicos improvisaron una camilla con una mesa de un puesto ambulante para trasladar a una de las víctimas inconscientes.

Quienes presenciaron el incidente relataron escenas de desesperación: adultos levantando a niños para evitar que fueran aplastados, personas subiéndose a los toldos de vehículos para respirar y decenas cayendo unas sobre otras conforme avanzaba la presión de la multitud.

Sobre el pavimento quedaron abandonados zapatos, prendas de vestir, lentes, envases de bebidas, alimentos, objetos personales e incluso manchas de sangre, evidencia del caos vivido en la zona.

Paradójicamente, a escasos metros del sitio donde ocurrió la tragedia, la celebración continuó durante varias horas con música, bailes y venta de bebidas alcohólicas, mientras miles de aficionados seguían festejando el pase de la Selección Mexicana a los octavos de final del Mundial 2026.

Te recomendamos:

Última hora
arrow_upward