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Detectan contaminantes emergentes en el Océano a más de 3 mil metros de profundidad

Los contaminantes emergentes en el océano fueron detectados a más de 3 mil metros de profundidad, alertando a científicos sobre su impacto ambiental.

Detectan contaminantes emergentes en el Océano a más de 3 mil metros de profundidad

Los contaminantes emergentes en el océano ya alcanzaron zonas que parecían estar alejadas de la actividad humana, pues científicos detectaron bisfenoles, ftalatos y sustancias perfluoradas en sedimentos ubicados a más de 3 mil metros de profundidad.

La campaña comenzó en Vigo, España, desde donde un buque con alrededor de 40 personas a bordo recorrió parte de la Península Ibérica y se internó en aguas abiertas para recolectar sedimentos del fondo marino.

Los trabajos forman parte de One-Blue, una iniciativa coordinada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y financiada por el programa europeo Horizon Europe, cuyo propósito es estudiar la presencia, distribución y efectos de sustancias contaminantes poco conocidas en los ecosistemas marinos.

Aunque el proyecto tiene previsto concluir en 2027, los primeros análisis ya han arrojado resultados que preocupan a los especialistas.

Durante la expedición fueron obtenidas más de mil 150 muestras, que ahora son sometidas a diferentes estudios para identificar sustancias químicas y determinar cómo llegan hasta zonas profundas del océano.

Montse Sala, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC y coordinadora de la campaña, explicó que uno de los objetivos principales consiste en elaborar un mapa de los contaminantes presentes en la zona y relacionarlos con las comunidades de microorganismos que habitan esos ecosistemas.

Detectan contaminantes emergentes en el Océano a más de 3 mil metros de profundidad
Detectan contaminantes emergentes en el Océano | Foto: Especial

Encuentran contaminantes emergentes en el Océano a gran profundidad

Una de las principales novedades de la investigación es la detección de sustancias que anteriormente eran difíciles de identificar debido a las bajas concentraciones en las que aparecen.

La investigadora Marinella Farré, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), señaló que las nuevas técnicas de análisis permiten realizar una búsqueda mucho más amplia y detectar simultáneamente numerosos compuestos.

Entre los elementos encontrados figuran bisfenoles, ftalatos y sustancias perfluoradas, algunos de ellos utilizados como aditivos en materiales plásticos y cuya presencia ambiental genera preocupación debido a sus posibles efectos sobre los organismos.

El hallazgo resulta especialmente relevante porque estos compuestos fueron localizados en sedimentos situados a más de 3 mil metros de profundidad, lo que demuestra que los contaminantes procedentes de actividades humanas pueden desplazarse desde zonas terrestres y costeras hasta regiones alejadas de la superficie.

De acuerdo con Farré, alrededor del 90 por ciento de los contaminantes emergentes presentes en el océano tendrían un origen terrestre relacionado con actividades humanas.

Detectan contaminantes emergentes en el Océano a más de 3 mil metros de profundidad
Foto: NatGeo

Más de 6 mil compuestos perfluorados siguen en uso

Los científicos también estudian sustancias perfluoradas, entre ellas los PFOS y PFOA, pertenecientes al grupo de compuestos conocidos como PFAS.

Actualmente existen más de 6 mil compuestos perfluorados en uso, mientras que algunos contaminantes emergentes también están vinculados con microplásticos, medicamentos, antibióticos y productos de cuidado personal.

Los investigadores advierten que todavía existe incertidumbre sobre los efectos que muchas de estas sustancias pueden provocar en la salud humana, particularmente debido a su capacidad para incorporarse a los ecosistemas y posteriormente entrar en las cadenas alimentarias.

El riesgo aumenta en regiones donde existe un elevado consumo de productos marinos, ya que determinadas sustancias pueden acumularse en organismos que posteriormente son ingeridos por otros animales y seres humanos.

Contaminación que puede permanecer durante siglos

Uno de los principales desafíos identificados por los especialistas es la persistencia de algunos de estos compuestos en el ambiente.

Farré señaló que determinadas sustancias pueden permanecer durante cientos de años antes de degradarse, por lo que considera necesario analizar en qué actividades son indispensables y en cuáles podría reducirse su utilización.

La investigación también contempla los efectos que podrían tener fenómenos como el calentamiento global y la acidificación de los océanos sobre la distribución y comportamiento de estos contaminantes.

Para ello, los investigadores realizan experimentos de laboratorio en los que reproducen diferentes condiciones ambientales y analizan la respuesta de las muestras recolectadas durante las expediciones.

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