Joaquín Guzmán López, conocido como “El Güero”, hijo de El Chapo se declarará culpable en al menos uno de los cargos que enfrenta por delitos de narcotráfico este lunes 1 de diciembre, según documentos judiciales de la Corte del Distrito Norte de Illinois, en Chicago.
De acuerdo con la minuta oficial, la audiencia programada para las 13:30 horas será una comparecencia para formalizar un cambio de declaración, en el proceso donde Guzmán López está acusado de cinco delitos relacionados con tráfico de drogas, delincuencia organizada y posesión ilegal de armas de fuego.
El caso del hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán dio un vuelco en julio de 2024, cuando entregó a Ismael Zambada García, “El Mayo”, cofundador del Cártel de Sinaloa, a las autoridades de Estados Unidos.
El hecho ocurrió el 25 de julio de 2024 en El Paso, Texas, donde ambos arribaron en una aeronave procedente de México.
Tras el traslado, tanto Guzmán López como Zambada fueron detenidos. La acción generó polémica inmediata en México, donde el gobierno acusó al joven capo de traición a la patria, señalando que la entrega de un presunto delincuente al extranjero vulneró la integridad del Estado mexicano.
Además de la causa que lo lleva a comparecer en Chicago, Joaquín Guzmán López enfrenta acusaciones en una Corte Federal del Distrito de Columbia, junto a su hermano Ovidio Guzmán López, por delitos relacionados con el tráfico de cocaína, metanfetamina y marihuana.
En Illinois, él y el resto de Los Chapitos enfrentan cargos por distribución de múltiples drogas, así como por portación de armas de fuego durante la operación de su estructura criminal.
Guzmán López, considerado el penúltimo de los cinco hijos reconocidos de “El Chapo”, asumió actividades criminales tras el asesinato de su hermano Édgar Guzmán, ocurrido en 2008 en Culiacán. Aunque mantenía un perfil más discreto que otros miembros del clan, participó en varias operaciones relevantes del cártel, incluida la coordinación del escape de su padre del Penal del Altiplano en 2015.
Fuentes judiciales señalan que Joaquín y su hermano Ovidio han negociado un posible acuerdo de culpabilidad para reducir de manera significativa su exposición penal. De ser avalado, este mecanismo evitaría una sentencia mínima obligatoria de 20 años de prisión, o incluso una condena de cadena perpetua.
Este tipo de acuerdos, comunes en el sistema federal estadounidense, permiten a los fiscales ahorrar tiempo y recursos evitando un juicio con jurado. A cambio, el acusado acepta responsabilidad sobre uno o más cargos y se somete a la sentencia que determine el juez.
Un manual del Departamento de Justicia explica que el gobierno puede ofrecer al acusado declararse culpable de un cargo menor o aceptar una pena menor a la máxima prevista por ley. Sin embargo, la determinación final de la sentencia siempre recae en el juez del caso.
Además, se prevé que parte de la negociación incluya la posibilidad de que Guzmán López colabore como testigo en otros procesos vinculados al narcotráfico, lo que podría otorgarle beneficios adicionales.