Con esa fecha arranca un año regido por uno de los doce animales del zodíaco chino: el caballo, que toma el relevo tras el ciclo anterior, asociado a la serpiente.

Predicciones del horóscopo chino 2026: ¿Qué significa el caballo en la cultura popular?


El calendario tradicional chino se prepara para dar la bienvenida a un nuevo ciclo el próximo 17 de febrero y las predicciones del horóscopo chino 2026.
Con esa fecha arranca un año regido por uno de los doce animales del zodíaco chino: el caballo, que toma el relevo tras el ciclo anterior, asociado a la serpiente.
Como ocurre en la astrología occidental, cada año queda vinculado a un animal que actúa como símbolo y referencia cultural dentro de una tradición milenaria profundamente arraigada en la sociedad china.
Pero ¿qué representa realmente el caballo dentro de este sistema simbólico? Responder con precisión no es sencillo.
Acompáñenos en la celebración del año nuevo chino del caballo, en el Parque los Novios, el 7 de febrero.🇨🇳😍🐎 pic.twitter.com/5DBxwQOcP7
— Zhu Jingyang (@zhu_jingyang) February 2, 2026
La mitología china está repleta de relatos en los que animales reales y criaturas fantásticas se entremezclan para transmitir valores, advertencias y enseñanzas morales.
Más que definiciones cerradas, estas historias ofrecen interpretaciones abiertas que permiten asomarse al lugar que ocupa el caballo en la memoria colectiva de China.
El caballo en la mitología china
En el imaginario mitológico, el caballo aparece estrechamente vinculado al dragón, la criatura más poderosa del panteón simbólico chino.
De esa unión nace el llamado “caballo dragón” (龙马, lóng mǎ), un ser con cuerpo equino, escamas y rasgos propios del dragón. Considerado un presagio favorable, se le asocia con el río Amarillo y con cualidades como la fuerza espiritual, la rectitud y el carácter del pueblo chino.
Esta relación simbólica no es anecdótica. En la tradición militar, por ejemplo, los caballos de gran alzada —más de 2,4 metros— eran denominados “dragones”, una forma de resaltar su imponencia y valor estratégico. Así, el caballo no solo fue un animal de trabajo o transporte, sino también un emblema de poder y prestigio.

Orígenes históricos del Año del Caballo
Las primeras referencias documentadas al caballo en los textos chinos se remontan a la dinastía Zhou (1046-256 a. C.). En obras clásicas como el Libro de las canciones (Shijing), ya aparecen menciones que reflejan la relevancia de este animal en la vida social y ritual de la época.
Más adelante, durante la dinastía Han Oriental (206 a. C.–220 d. C.), el pensador Wang Chong identificó explícitamente el año “Wu” como el correspondiente al caballo dentro del sistema Gan-Zhi, el ciclo sexagesimal que estructura el calendario tradicional chino.
Hallazgos arqueológicos en la provincia de Hubei confirman que, ya en el período de Primaveras y Otoños, el caballo formaba parte de los doce signos del zodíaco.
La Ruta del Té y los Caballos
La importancia del caballo en la historia china está estrechamente ligada a la llamada Ruta del Té y los Caballos, una extensa red de caminos comerciales que atravesaba las regiones montañosas de Sichuan, Yunnan y el Tíbet.
Desde la dinastía Tang y hasta bien entrado el siglo XX, estas rutas facilitaron un intercambio constante de té por caballos, fundamental tanto para la economía como para la defensa del imperio.
El simbolismo del caballo también está presente en la introducción del budismo en China. Según la tradición, los primeros sutras llegaron transportados por un caballo blanco, en cuya memoria se construyó el Templo del Caballo Blanco (Bai Ma Si) en Luoyang, en el año 68 d. C. Este santuario se convirtió con el tiempo en uno de los centros budistas más influyentes del país.

Un calendario lunisolar
A diferencia de lo que suele pensarse, el calendario chino no es puramente lunar, sino lunisolar. Aunque los meses comienzan con la luna nueva, el sistema también tiene en cuenta el movimiento del Sol para mantener la coherencia con las estaciones agrícolas.
La diferencia entre el año solar y doce ciclos lunares genera un desfase de unos once días anuales, que se corrige añadiendo meses intercalares. En total, se incorporan siete meses adicionales cada 19 años, un ajuste que permite sincronizar los ritmos celestes y terrenales. Este equilibrio distingue al calendario chino de otros sistemas estrictamente lunares, como el islámico.
Predicciones del horóscopo chino 2026: Qué augura el Año del Caballo
Tradicionalmente, el caballo simboliza energía, dinamismo y constancia. Se le asocia con la acción rápida y la resistencia ante las dificultades. Por extensión, se cree que quienes nacen bajo este signo suelen ser personas trabajadoras, sociables y eficaces.
No obstante, el Año del Caballo no es necesariamente favorable para todos. Aquellos cuyo año de nacimiento coincide con este signo —como 1930, 1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002 o 2014— entran en lo que se conoce como běnmìngnián, un periodo considerado de mala fortuna.
Esta creencia se vincula a la figura del tàisuì, el “Dios del Año”, una deidad relacionada con el ciclo de Júpiter. Según la tradición, cuando una persona comparte signo con el año en curso, puede atraer la atención —y los celos— de este general celestial, lo que se conoce como fàn tàisuì.
Para evitar contratiempos, los más supersticiosos optan por realizar rituales, ofrendas o plegarias, con la esperanza de apaciguar a las fuerzas cósmicas y atravesar el ciclo sin sobresaltos.







