El conflicto surgió luego de que diversos medios de comunicación atribuyeran a la senadora la instalación de un espacio de estética en el segundo piso del Senado.

Andrea Chávez niega ser responsable de habilitar un salón de belleza en el Senado; ya fue clausurado


La senadora de Morena por Chihuahua, Andrea Chávez niega ser responsable de habilitar un salón de belleza en el Senado.
A través de sus redes sociales, la legisladora aseguró que los señalamientos son falsos.
“Ni habilité ningún salón de belleza, ni soy la de la foto, ni me peino en el Senado, ni me peina nadie. Tengo una Dyson, me peino en mi casa, y no tengo nada que ver con la película que se montaron”, escribió Chávez Treviño
En medio de oficinas, documentos y el andar de políticos, el Senado alberga un espacio para quienes quieran lucir mejor en días de sesiones: un salón de belleza habilitado por la morenista Andrea Chávez.https://t.co/R1z4CRmpd0
— REFORMA (@Reforma) February 4, 2026
📹Mayumi Suzuki pic.twitter.com/OSdUTsI97v
Andrea Chávez niega ser responsable de habilitar un salón de belleza en el Senado
El conflicto surgió luego de que diversos medios de comunicación atribuyeran a la senadora la instalación de un espacio de estética en el segundo piso del Senado.
Este salón, que fue reabierto y clausurado el miércoles, estaba destinado a ofrecer servicios de apoyo a los legisladores.
Sin embargo, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez, aclaró que no se trata de un privilegio financiado con recursos públicos y que los servicios —incluyendo peinado, maquillaje y otros— no son gratuitos ni cubiertos por el Senado.

El espacio está equipado con herramientas como secadoras y rizadores de la marca Dyson, que, según el portal oficial de la empresa, permiten distintos estilos de peinado sin daños por calor y tienen un costo que va de 13 mil 949 a 15 mil 499 pesos.
Los dispositivos cuentan con tecnología inalámbrica Bluetooth, conectividad con la aplicación MyDyson y diversos accesorios como cepillos voluminizadores y rizadores.







