Durante los próximos doce meses, tanto expertos como observadores ocasionales podrán disfrutar de eclipses, lluvias de meteoros y encuentros planetarios que no pasarán desapercibidos.
Este es el calendario de eventos astronómicos del 2026

El nuevo año arranca con grandes expectativas para los amantes de la astronomía. El calendario de eventos astronómicos del 2026 anticipa una sucesión de fenómenos que convertirán al firmamento en un verdadero escenario natural.
Durante los próximos doce meses, tanto expertos como observadores ocasionales podrán disfrutar de eclipses, lluvias de meteoros y encuentros planetarios que no pasarán desapercibidos.
La recomendación es clara: tener a la mano una agenda y preparar las fechas clave para no perder detalle.
Este es el calendario de eventos astronómicos del 2026
Lluvias de estrellas: luces fugaces para abrir y cerrar el año
La actividad astronómica comienza temprano. El 3 de enero se presenta la lluvia de meteoros Cuadrántidas, una de las más intensas del calendario, capaz de ofrecer hasta 120 destellos por hora si las condiciones del cielo lo permiten.
En contraste, el cierre de 2026 estará a cargo de las Gemínidas, un fenómeno ya conocido por su brillo y frecuencia, que también fue protagonista a finales de 2025.
🚨ALERTA ASTRONÓMICA
— Enséñame de Ciencia (@EnsedeCiencia) January 4, 2026
Faltan pocas horas para presenciar la impresionante lluvia de estrellas Cuadrántidas ☄️🔭 pic.twitter.com/EqPbKYRiZv
Planetas en escena y encuentros celestes
El movimiento planetario también dará de qué hablar. El 10 de enero, Júpiter alcanzará su mayor brillo del año, convirtiéndose en uno de los objetos más llamativos del cielo nocturno.
Más adelante, el 15 de junio, Mercurio llegará a su máxima elongación oriental, lo que facilitará su observación justo después del atardecer.
A lo largo del año, estos eventos estarán acompañados por diversas conjunciones entre planetas y la Luna, algunas visibles a simple vista y otras ideales para observar con binoculares o telescopios, especialmente desde zonas alejadas de la contaminación lumínica.
Perihelio
— Fénix_XY (@Fenix_XY) January 4, 2025
El concepto proviene del griego “peri” (cerca) y “helion” (Sol). Término formalizado por Kepler en el s. XVII, cuyas leyes orbitales revolucionaron la comprensión del movimiento planetario.
La fecha y hora varían ligeramente, en este 2025, será el 4 de enero. pic.twitter.com/x2ubbOFuH5
Eclipses: cuatro citas imperdibles en 2026
Uno de los grandes atractivos del año será la temporada de eclipses. En total, se esperan cuatro: dos solares y dos lunares.
El primero ocurrirá el 17 de febrero, cuando un eclipse solar anular —conocido como “anillo de fuego”— podrá observarse principalmente desde la Antártida.
Posteriormente, el 3 de marzo, un eclipse lunar total teñirá a la Luna de tonos rojizos, un fenómeno visible en amplias zonas de América y Asia.
El 12 de agosto tendrá lugar un eclipse solar total, cuya trayectoria permitirá observarlo en regiones del Ártico, Groenlandia, Islandia y parte de Europa.
Finalmente, el 27 de agosto, un nuevo eclipse lunar será perceptible en América y África. En el caso de México, solo los eclipses lunares podrán apreciarse de forma directa.
Además, el 3 de enero la Tierra alcanzará su perihelio, es decir, el punto más cercano al Sol en su órbita, un evento astronómico que no tiene impacto directo en el clima.

Consejos para observar el cielo desde México
Aunque muchos de estos fenómenos pueden disfrutarse sin equipo especializado, algunas recomendaciones pueden mejorar la experiencia:
- Buscar lugares con cielos oscuros, lejos de las luces de la ciudad.
- Utilizar binoculares o telescopios pequeños para ciertos eventos, siempre con precaución visual.
- Revisar las fases de la Luna, ya que su brillo puede afectar la observación de meteoros.
- Planificar con anticipación y anotar las fechas clave del calendario astronómico.
Un 2025 que dejó huella
El entusiasmo por 2026 se explica, en parte, por el memorable año astronómico que quedó atrás. Durante 2025, miles de personas dirigieron la mirada al cielo para observar lluvias de meteoros como las Oriónidas, las Leónidas y las Gemínidas, que marcaron el cierre del año con un espectáculo luminoso.









