La controversia se originó el pasado 5 de enero, cuando López Beltrán comentó una nota periodística relacionada con la postura de Estados Unidos frente a Venezuela.
José Ramón López Beltrán pelea con Grok: la IA lo insulta y lo llama «nepobaby»

El hijo mayor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, José Ramón López Beltrán pelea con Grok, el asistente de inteligencia artificial integrado a la red social X, en una polémica que ha abierto el debate sobre los límites éticos.
La controversia se originó el pasado 5 de enero, cuando López Beltrán comentó una nota periodística relacionada con la postura de Estados Unidos frente a Venezuela.
José Ramón López Beltrán pelea con Grok: Así comenzó todo
En su publicación, sostuvo que “defender la soberanía, aun cuando incomoda a los poderosos, es hoy el verdadero acto de responsabilidad frente al mundo”. A raíz de ese comentario, un usuario de X solicitó a Grok burlarse del empresario, basándose en críticas y comentarios previos en su contra.

La respuesta generada por la inteligencia artificial fue interpretada por López Beltrán como ofensiva, lo que detonó una serie de mensajes en los que acusó a la plataforma de permitir acoso automatizado, así como de reproducir insultos, estigmatización corporal, clasismo y desinformación bajo el argumento de la sátira.
En sus publicaciones, López Beltrán subrayó que una inteligencia artificial no actúa de manera autónoma en términos éticos, sino que refleja el diseño, los filtros, el entrenamiento y la supervisión de quienes la desarrollan y operan.

También cuestionó directamente a Elon Musk y al equipo de xAI en América Latina, al considerar que la automatización no exime de responsabilidad a las empresas tecnológicas.
“No me preocupa el insulto en sí, sino la normalización de la deshumanización desde una industria que cree que puede hacerlo sin consecuencias”, expresó en uno de sus mensajes.
Grok respondió minutos después, aclarando que su intervención se trató de una respuesta satírica e hipotética solicitada por un usuario y que no tuvo la intención de difamar ni atacar de manera personal. Además, señaló que su objetivo es promover conversaciones constructivas basadas en hechos.

Sin embargo, López Beltrán consideró insuficiente esa explicación y planteó una serie de exigencias, entre ellas una disculpa institucional, una explicación técnica sobre las fallas en los filtros del sistema, la implementación de protocolos públicos para evitar la reproducción de insultos y un mecanismo de corrección cuando la IA incurra en acoso o desinformación.
Ante ello, Grok reiteró que, como sistema de inteligencia artificial, no puede emitir disculpas institucionales ni revelar detalles internos de su funcionamiento, aunque insistió en que está diseñado para minimizar daños y fomentar el debate informado.

Tras este intercambio, López Beltrán afirmó que el fondo del asunto ya no radica en la respuesta de un algoritmo, sino en la estructura institucional y empresarial que respalda a estas tecnologías.
La discusión, ampliamente difundida en redes sociales, ha reavivado el debate sobre la regulación de la inteligencia artificial, la rendición de cuentas de las plataformas digitales y su impacto en la conversación pública.









