Rancho Izaguirre | Foto: Especial
El caso del Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, continúa revelando escalofriantes detalles sobre las condiciones a las que eran sometidas las personas reclutadas en el lugar.
Uno de los sobrevivientes comparó la situación con la serie de Netflix ‘El Juego del Calamar’, debido a la brutalidad y la falta de identidad impuesta a los cautivos.
Según declaraciones de Índira Navarro, líder del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, uno de los sobrevivientes relató que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) atraía a jóvenes de distintos estados con falsas promesas de empleo.
Al llegar al rancho, se les despojaba de sus pertenencias, incluidos sus teléfonos, y eran sometidas a un despiadado entrenamiento.
El testigo aseguró que los reclutados no eran identificados por sus nombres, sino por apodos, y estimó que en el sitio había hasta 200 personas.
Entre las pruebas a las que eran sometidos, se incluían ejercicios extremos, como atravesar alambres de púas, con el riesgo de que cualquier error pudiera costarles la vida.
Durante la inspección en el rancho, las autoridades hallaron tres crematorios utilizados para la desaparición de cuerpos. De acuerdo con testimonios de sobrevivientes, los reclutados eran obligados a cavar fosas, apilar leña y rociarla con gasolina para incinerar los restos de personas desmembradas.
Entre los objetos encontrados en el sitio destacan:
Además, se descubrieron altares a la Santa Muerte y figuras de santería, lo que sugiere la posible realización de rituales en el lugar.
Las investigaciones continúan para esclarecer la magnitud de las actividades realizadas en Rancho Izaguirre y dar con los responsables de estos crímenes