El gobierno de Huejotzingo condena la crueldad animal y llama a fortalecer el respeto a la vida de los seres sintientes.

Ahí, fueron localizados siete perros sin vida, todos con signos evidentes de crueldad animal, lo que constituye un hecho profundamente lamentable que lastima a la comunidad y refleja conductas que no pueden ni deben normalizarse en la sociedad.