Política

Traiciones y venta de candidaturas: el oscuro paso de Néstor Camarillo por el PRI

Este 25 de agosto, el senador renunció al priismo: dejó al partido sumido en crisis tras los bajos resultados en las elecciones de este 2024

el oscuro paso de Néstor Camarillo por el PRI

El paso de Néstor Camarillo por el PRI, que culminó este 25 de agosto, dejó tras de sí traiciones a militantes como a Jorge Estefan Chidiac y partidos como el PAN, con quien se alió en 2024, así como acusaciones por supuestas ventas de candidaturas en las elecciones pasadas.

El senador anunció su salida del partido tricolor este lunes 25 de agosto, así como la dimisión de la dirigencia estatal de la fuerza política, que pasó a manos de la diputada local, Delfina Pozos Vergara.

No obstante, su retiro dejó abiertas las acusaciones por traición a la militancia, a los partidos con quien se alió para derrotar a Morena en las elecciones -sin resultados favorables- y denuncias por ventas de candidaturas de hasta 2.5 millones de pesos.

El oscuro paso de Néstor Camarillo por el PRI

El comienzo de esta trayectoria manchada arrancó cuando todavía no era dirigente estatal del tricolor, pues tanto a él como a su padre, Isidro Camarillo Mirón, se les acusó de operar a favor de Tony Gali Fayad en 2016 y 2018.

En ese entonces, padre e hijo recibieron supuestamente 15 millones de pesos para mover los hilos dentro del PRD, desde Quecholac, a favor del panista. Incluso, se manejó el rumor de que esta maniobra se extendió hasta la campaña de Martha Erika Alonso en 2018.

Pero la mayor traición que protagonizó el hoy senador sucedió en 2020, cuando 6 alcaldes emanados del priismo lo ayudaron a alcanzar la dirigencia estatal del tricolor, pero a cambio les dio la espalda.

Enrique Rivera Reyes, Rafael Ramos Bautista, Mely Macoto Chapuli, Juan Navarro Rodríguez, Mario Herrera Oropeza y Albino Espinosa Pantle ayudaron al senador, pero después de un tiempo se les negó el paso a las oficinas estatales del partido.

Se contó incluso que el mobiliario de oficinas para esos seis personajes en la sede del Comité Directivo Estatal se empolvaron, pues se les negó la entrada y ni si quiera se les permitió sacar sus cosas personales.

Pero en enero de 2024 comenzó la decadencia priista, cuando tras robarle la candidatura al Senado de la República a Jorge Estefan Chidiac, este dio un vuelco y renunció tanto a la bancada del PRI como a la militancia misma.

Y con él, Laura Zapata, Enrique Rivera Reyes, Norma Shirley Reyes Cabrera, Isabel Merlo Talavera y Adolfo Alatriste Cantú se retiraron del tricolor y el Grupo Legislativo del PRI se redujo a la sola representación a cargo de Néstor Camarillo.



Meses más tarde y en la antesala de las elecciones, en febrero surgieron dos situaciones: se le acusó a Néstor Camarillo de robarse la senaduría porque no comprobó ser una persona de una comunidad indígena y por venta de candidaturas.

En ambos casos, Morena Puebla presentó una serie de impugnaciones para bajar la candidatura del priista, aunque, pese a esto, Néstor Camarillo accedió a una curul en la cámara alta del Poder Legislstivo federal como primera minoría.

Pero las ventas de candidaturas escalaron a tal grado que hasta circuló un audio en que se oye al entonces dirigente negociar la alcaldía de San Pedro Cholula con Paola Angón, quien era la titular en ese momento, por lo que ella debía darle 2.5 millones de pesos para reelegirse.

el oscuro paso de Néstor Camarillo por el PRI
Néstor Camarillo obtuvo su constancia como senador el 9 de junio de 2024 | Foto: Agencia Enfoque

En este caso se sumaron acusaciones en las alcaldías de Cuetzalan, Atempan, Zacapoaxtla, Cuautlancingo, Tepeojuma, Chichiquila y Caxhuacán. Las ventas fueron fijadas por más de 2 millones de pesos cada una.

Para cerrar, las acciones de Camarillo Medina orillaron a miembros del CDE del PRI a renunciar, como fue el caso de Alejandro Camacho Gazca, consejero jurídico del tricolor.

El entonces secretario ganó un caso ante el Instituto Nacional Electoral (INE), luego de que se le multó al PRI Puebla con 7.5 millones de pesos por irregularidades en los gastos en prerrogativas del partido.

Lo que sucedió es que Camarillo Medina metió una factura con el 10 por ciento de los 7.5 millones, esto es, cerca de 750 mil pesos, y simuló que un despacho contable le había cobrado eso al tricolor por asesorarlo, pero supuestamente esto no sucedió.



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