El diputado de Fuerza por México, Elpidio Díaz presentó una incitativa para endurecer las penas por el robo de agua en Puebla, debido a que el año pasado se detectaron más de mil 100 tomas clandestinas.

Huachicol del agua en Puebla: detectan mil tomas y piden 15 años de cárcel

Ante el incremento del huachicol del agua en Puebla, en el Congreso de Puebla se presentó una iniciativa para sancionar hasta con 15 de años de cárcel este delito. La pena máxima aplica para servidores públicos involucrados en este delito.
El diputado de Fuerza por México, Elpidio Díaz presentó una incitativa para endurecer las penas por el robo de agua en Puebla, debido a que el año pasado se detectaron más de mil 100 tomas clandestinas.
Expuso que este delito se presenta en la periferia de la ciudad de Puebla, principalmente en colonias del sur, por lo que es necesario tener un marco legal para combatir a quienes se dedican a esta actividad.

¿Que incluye la reforma para castigar ele huachicol del agua en Puebla?
La iniciativa propone modificar el artículo 374 del Código Penal del Estado de Puebla para separar el robo de agua potable del resto de delitos contra servicios públicos y sancionarlo con mayor especificidad.
Con la reforma, quien sustraiga, se apodere o comercialice ilegalmente agua potable podría recibir una pena de entre 4 y 10 años de prisión, además de una multa de entre mil y dos mil Unidades de Medida y Actualización (UMA).
Sin embargo, la pena más severa recae sobre los servidores públicos. Aquellos funcionarios que, teniendo la obligación de supervisar las redes de agua potable, faciliten, autoricen o simplemente no denuncien el robo, podrían enfrentar hasta 15 años de prisión, al agravarse su sanción en una mitad más.
Robo de agua en Puebla: cobran hasta 2 mil pesos por conexión
De acuerdo con la iniciativa, Puebla ocupa el sexto lugar nacional en robo de agua potable. El diputado Díaz Escobar señaló que personas conocidas como «coyotes» cobran hasta dos mil pesos a vecinos para conectarlos ilegalmente a la red.
En otros casos, se han detectado que llenan pipas y tinacos para vender el agua en colonias con desabasto, operando de forma similar a los huachicoleros de combustible.
Esta situación provoca que el caudal disminuya y no llegue a los hogares que sí pagan puntualmente por el servicio.











