Nota Roja

En tres años, Puebla acumula dos explosiones de pipas de huachigas

En el periodo de 2023 a 2026, las explosiones de pipas de huachigas en Puebla ha dejado un saldo de dos explosiones, pérdidas humanas y evacuaciones masivas.

Puebla acumula dos explosiones de pipas de huachigas

En el periodo de 2023 a 2026, la extracción y transporte ilegal de combustibles en Puebla ha dejado un saldo de dos explosiones de pipas de huachigas, pérdidas humanas y evacuaciones masivas en zonas escolares.

pipas de huachigas
Toma clandestina de gas | Foto: Agencia Enfoque

En los últimos tres años, Puebla se ha convertido en el escenario recurrente de explosiones de autotanques cargados con gas licuado de petróleo (Gas LP) extraído de forma clandestina. Este fenómeno es identificado por las autoridades y analistas de seguridad como huachigas, la versión gaseosa del ya conocido huachicol.

Tepeaca, recientes explosiones de pipas de huachigas

El siniestro más reciente ocurrió este 4 de junio de 2026 en la colonia San Juan Negrete, en el municipio de Tepeaca. Una serie de deflagraciones en cadena destruyó por completo un centro clandestino de almacenamiento de Gas LP donde estallaron cuatro pipas de huachigas con una capacidad estimada de 5,200 litros cada uno.

Las llamas superaron los 15 metros de altura y obligaron a evacuar a aproximadamente 2,000 personas de la zona. Entre los afectados se encontraban estudiantes de planteles ubicados en las inmediaciones del predio ilegal, como el Centro Escolar General Miguel Negrete Novoa y la Escuela Preparatoria 2 de Octubre de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

Santa Rita Tlahuapan, el antecedente

La explosión más cercana de pipas de huachigas se registró el 24 de abril de 2025 en la junta auxiliar de Santiago Coltzingo, perteneciente al municipio de Santa Rita Tlahuapan, en los límites occidentales del estado y sobre la autopista México-Puebla.

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Elementos de Seguridad y Protección Civil tras explosión de pipa de huachigas| Foto: Agencia Enfoque

Un operativo conjunto de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, orientado a asegurar vehículos utilizados para el trasiego ilegal de combustible, desencadenó la detonación de dos pipas. La fuerte explosión afectó las viviendas aledañas, cobró la vida de dos personas y dejó a cuatro más con quemaduras de gravedad extrema.

Huachigaseo amenaza a pobladores

Ante el riesgo de decomiso, los operadores criminales prefieren explotar las pipas de huachigas al sabotear e incendiar sus propios autotanques cargados para destruir evidencia forense, levantar una cortina de fuego que dificulte la persecución y amedrentar a los cuerpos de seguridad con la amenaza de provocar una catástrofe civil.

El riesgo se amplifica por la naturaleza física del Gas LP, pues al producirse una ruptura de válvulas o un acoplamiento deficiente durante la recarga clandestina, basta una pequeña fuente de ignición para provocar una explosión masiva.

Las Pipas ‘pirata’

Para evadir los controles carreteros, las organizaciones criminales han perfeccionado una táctica de camuflaje. Sus pipas de huachigas replican con precisión los logotipos, colores y números económicos de empresas autorizadas por la Comisión Reguladora de Energía (CRE). Con los vehículos ‘pirata’ se introducen en la cadena de distribución legal, transfiriendo el riesgo directamente a los hogares poblanos que adquieren el combustible sin conocer su procedencia ilícita.

El saldo del último trienio por la explosión de pipas de huachigas en Puebla se mantiene en dos grandes deflagraciones, seis autotanques destruidos, dos muertes confirmadas y al menos siete lesionados graves, además del pánico y las evacuaciones masivas en centros escolares y de salud.

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