23 noviembre, 2022

Armenta y Monreal: una traición anunciada

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El cuerpo no miente.

El rictus fácil de Alejandro Armenta era evidente y demostrativo que ya no se siente cómodo como mozo de Ricardo Monreal, quien ya rompió lanzas contra el lopezobradorismo y quien tiene ya los días contados como militante de Morena.

La rueda de prensa del pasado 9 de noviembre en la sede de Senado de la República en la que, al son de “Amarga Navidad”, de José Alfredo Jiménez, el zacatecano dio visos de que su salida del Movimiento Regeneración Nacional era inminente marcó ya el derrotero de la relación entre Monreal y Armenta.

La traición del Senador Precioso en contra de su último mecenas está más que cantada.

El marinista, quien luce desesperado y más locuaz que nunca, no está preparado ni mucho menos aceptará ser uno de los muchos daños colaterales del aún líder de los senadores morenistas.

Si Monreal Ávila ha de hundirse en su afrenta en contra del presidente de la República que lo haga solo, seguro piensa el ahijado de Mario Marín.

Abandonar y traicionar en los momento más bajos y oscuros es algo a lo que Armenta Mier está acostumbrado.

La vileza e ingratitud son características del que fuera el proyecto del góber precioso a largo plazo tras el feminicida Javier López Zavala.

Monreal ya abrió su juego y puso a prueba las lealtades de sus siervos, entre los que no se sabe si aún se encuentra “El Senador Precioso” Armenta.

Y es que, una candidatura presidencial bien vale la pena cantarle la guerra a Andrés Manuel López Obrador.

Aunque las posibilidades de Monreal Ávila de ser presidente de México son nulas, su obsesión por aparecer en la boleta del 2024 lo han llevado a romper de manera estruendosa con quien fuera su mentor las últimas tres décadas.

Una relación tan cercana como la que tuviera Andrés Manuel y Ricardo no podía quebrarse de otra forma.

El multitudinario mitin del pasado fin de semana en la Arena México fue la señal que hacía falta para confirmar que Ricardo Monreal no es parte de la 4T y tampoco ya se siente un lopezobradorista duro ni preferido.

La ruptura es ya su única ruta.

Y en esa ruta algunos mostraron su lealtad hacia el “Indomable”.

En la Catedral de la Lucha Libre estuvieron presentes, además de su familia, los senadores Eduardo Ramírez, de Chiapas; el potosino Eli Cervantes, la quintanarroense Maribel Villegas y su suplente Alejandro Rojas Díaz Durán, además del folclórico Juanito, entre otros.

Pero así como los legisladores que acuerparon a Monreal también destacaron aquellos que, a pesar de deberlo todo al zacatecano, destacaron por su ausencia como Alejandro Armenta, quien ya olvidó que su coordinador parlamentario le consiguió la presidencia de la Mesa Directiva en el Senado de la República e intervino para que el gobernador Miguel Barbosa lo perdonara tras sus injurias, ofensas y afrentar en la interna de Morena del 2019 en Puebla.

Si alguien ha evitado que Armenta Mier se hunda en la mediocridad y de algunos procesos penales por sus notorios y públicos nexos con el crimen organizado en la entidad es, precisamente, Ricardo Monreal.

La corta memoria y miseria del nacido en Izúcar de Matamoros no sorprende, lo que sí asombra es su capacidad para traicionar a personajes de las grandes ligas de la política en el país.

¿O alguien en su sano juicio realmente cree que Claudia Sheinbaum, quien se perfila para ser postulada como la candidata de Morena a la Presidencia de la República, va a avalar al marinista Alejandro Armenta como el abanderado en Puebla y de paso olvidar que fue o es alfil de su gran enemigo y conspirador, Ricardo Monreal?

¿A poco Sheimbaum Pardo, ‘corcholata’ preferida y figura máxima del feminismo en el país, aprobaría que un ahijado del pederasta y torturador de Lydia Cacho, Mario Marín y cómplice del feminicida López Zavala sea el perfil que Morena en Puebla postulará para hacer campaña con ella?

Las respuestas son obvias.

Por más que el Senador Precioso se desviva buscando las simpatías de Claudia Sheinbaum y publique hasta el cansancio fotografías con la jefa del gobierno de la Ciudad de México jamás va a lograr que esta le dé su voto a favor para ser candidato en el 2024.

Con los vetos de Barbosa y Sheinbaum, Armenta Mier bien debería de seguir los pasos de su otrora patrón Ricardo Monreal.

Vaya encrucijada para un marinista de corta memoria e infame reputación.

Seguro que el zacatecano sabrá cobrarle este despropósito a su exvasallo.

Y sí, la ingratitud de Armenta a Monreal no es más que una crónica de una traición anunciada.

Una más y, seguro está, no la última.

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