El fenómeno de El Niño podría ser el más intenso desde 1950. Conoce cómo afectará al clima, qué regiones enfrentarán sequías o lluvias intensas y por qué 2026 y 2027 podrían romper récords de temperatura.
El fenómeno de El Niño es el más intenso desde 1950; causará calor extremo, sequías e inundaciones


El fenómeno de El Niño se intensifica rápidamente y, según especialistas, podría convertirse en el más fuerte registrado desde 1950.
Su evolución podría provocar temperaturas récord, sequías, inundaciones y cambios importantes en los patrones climáticos a nivel mundial durante 2026 y 2027.
De acuerdo con las proyecciones de diversos modelos meteorológicos, el calentamiento anormal de las aguas del Pacífico tropical continuará intensificándose, lo que aumenta la confianza de los expertos para anticipar cambios importantes en los patrones del clima a nivel global.

¿Qué es El Niño y por qué preocupa?
El Niño forma parte de un ciclo climático natural que se caracteriza por el aumento de la temperatura superficial del océano Pacífico central y oriental.
Este calentamiento libera grandes cantidades de energía hacia la atmósfera, alterando la formación de nubes, las lluvias y la circulación de los vientos.
Los científicos explican que estos cambios no se limitan al océano Pacífico, sino que generan efectos en distintas partes del planeta mediante un fenómeno conocido como teleconexiones, que modifica los patrones meteorológicos a miles de kilómetros de distancia.
Aunque un episodio más intenso no significa automáticamente desastres de mayor magnitud, sí incrementa la probabilidad de que se presenten fenómenos extremos como sequías prolongadas, lluvias intensas, inundaciones y olas de calor en regiones donde estos efectos suelen manifestarse.
Los posibles impactos en el mundo
Los expertos prevén que el fortalecimiento de El Niño influya en el comportamiento del clima en diversas regiones.
Entre los efectos más probables destacan:
- Sequías en Australia e Indonesia.
- Un monzón de verano más seco de lo habitual en India.
- Alteraciones en los periodos de lluvia en distintas zonas de África.
- Un invierno más cálido en el norte de Estados Unidos.
- Condiciones más húmedas durante otoño e invierno en el sur del territorio estadounidense.
- Menor actividad de huracanes en el Atlántico y una temporada más activa en el Pacífico.
Los especialistas subrayan que estos pronósticos permiten a gobiernos, agricultores y organismos de protección civil planificar acciones preventivas para reducir los impactos en la población, el suministro de agua y la producción de alimentos.
El Niño podría impulsar nuevos récords de temperatura
Uno de los aspectos que más preocupa a la comunidad científica es que el intenso calentamiento provocado por El Niño se sumaría al aumento de temperaturas generado por el cambio climático.
Como resultado, 2026 y 2027 podrían convertirse en los años más calurosos de los que se tenga registro, ya que las temperaturas de la superficie de los océanos han alcanzado niveles sin precedentes durante los últimos meses.
La Organización Meteorológica Mundial también prevé que entre agosto y octubre gran parte del planeta experimente temperaturas superiores al promedio, un escenario que podría favorecer nuevas olas de calor y aumentar el riesgo de incendios forestales en algunas regiones.

Expertos llaman a prepararse
Los investigadores consideran que la ventaja en esta ocasión es que el fortalecimiento de El Niño fue detectado con suficiente anticipación, lo que brinda margen para implementar estrategias de prevención.
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