La determinación surge luego de que el IMPI confirmara la recepción de diversas solicitudes para registrar el nombre y la imagen del “Pato Merlín” con fines comerciales

IMPI pone fin a disputa: ¿A quién le pertenece la marca Pato Merlín?

El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial informó que los derechos sobre la marca Pato Merlín corresponden exclusivamente a la familia de Carla Ivette Gómez, propietaria de la popular mascota que en las últimas semanas ha ganado notoriedad en redes sociales y espacios públicos.
La postura fue dada a conocer por el director general del organismo, Vidal Llerenas Morales, quien señaló que es un hecho ampliamente conocido que el ave pertenece a la familia de Gómez, por lo que el uso y aprovechamiento de la marca debe quedar bajo su control.
🪿El director general del IMPI, Vidal Llerenas Morales, confirmó que la marca Pato Merlín pertenece a la familia de Karla Ivette Gómez, quienes acudieron al instituto para realizar el registro correspondiente.
— Azucena Uresti (@azucenau) June 24, 2026
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IMPI determina que marca Pato Merlín pertenece a familia
La determinación surge luego de que el IMPI confirmara la recepción de diversas solicitudes para registrar el nombre y la imagen del “Pato Merlín” con fines comerciales.
Dichas peticiones permanecen sujetas al procedimiento establecido por la legislación en materia de propiedad industrial, tras el cual se emitirá la resolución definitiva.

Entre las solicitudes presentadas destaca la de un ciudadano originario de Yucatán, identificado como David Sides Fuentes, quien buscó obtener el registro del distintivo “El Pato Merlín. El pato de la suerte” por un periodo de diez años.
De acuerdo con la documentación presentada, el objetivo era utilizar el nombre y el logotipo en actividades empresariales, campañas promocionales e incluso estrategias de carácter político.

Ante este escenario, Carla Ivette Gómez manifestó previamente su intención de formalizar el registro del personaje para impedir que terceros obtengan beneficios económicos a partir de una mascota que considera parte de su entorno familiar y cuyo crecimiento en popularidad, afirmó, ha sido producto del cariño de las personas.
La propietaria sostuvo que no pretende ceder el control de la marca a empresas privadas interesadas en explotarla comercialmente, aunque expresó su disposición a colaborar con compañías mexicanas que compartan valores afines a su proyecto.
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