El desorden y la fiesta de adolescentes y juniors en que se había convertido la dirigencia nacional del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se ha terminado y nada vital quedará fuera de la mirada de Sheinbaum.

2027: Sheinbaum toma todo el control

Claudia Sheinbaum Pardo es Presidenta de la República, pero también es líder política, moral y formal del movimiento social que encabeza. El poder ni se comparte ni se delega. Ha tomado ella en propia mano, a través del envío de Minerva Citalli Hernández Mora al partido, el control de la elección de 2027 y el manotazo sobre la mesa de las decisiones es contundente y definitivo.
El desorden y la fiesta de adolescentes y juniors en que se había convertido la dirigencia nacional del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se ha terminado y nada vital quedará fuera de la mirada de Sheinbaum.
La senadora con licencia Citlalli Hernández es, además de una política de probada lealtad a Palacio Nacional, una dirigente con olfato, reflejos y mucha experiencia, pues fue antes secretaria general de Morena entre 2020 y 2024.
Ahora, como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones y Alianzas, será la encargada de conducir, en primer momento, las negociaciones con los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM), cuyos dirigentes traicionaron el proyecto de Claudia Sheinbaum, al negar sus votos para avalar el paquete de reformas constitucionales de los plantes A y B de la Reforma Electoral.
La actitud de esquiroles al movimiento que les ha proporcionado la base social para conseguir escaños, curules e incluso, en caso del Verde, hasta gubernaturas, tendrá consecuencias, se sabe de sobra en los pasillos de San Lázaro y la sede senatorial. A Citlalli le toca ajustar cuentas.
En un segundo momento, la tarea para Hernández Mora se concentrará en la conducción de los procesos internos de selección de candidatos y candidatas, con base en las encuestas.
El calendario de encuestas
Tres empresas levantarán dos estudios, en dos momentos distintos, para definir a cada uno de los coordinadores y las coordinadoras de la Cuarta Transformación (4T), que luego serán candidatos a las 17 gubernaturas, 500 diputaciones federales (300 de mayoría y 200 plurinominales), 680 alcaldías (las 100 más importantes deberán tener el aval presidencial) y 1,088 diputaciones locales, que estarán en juego en 2027.
Para las gubernaturas, las encuestas se levantarán a principios de mayo, las primeras, y la primera quincena de junio, las segundas.
Para diputaciones federales, a principios de junio y luego a finales de julio.
Para las alcaldías, a principios de agosto y la primera quincena de septiembre.
Y para diputados locales, a finales de septiembre y finales de octubre.
Actualmente, la intención de voto de Morena, como partido, está apenas en alrededor de 40 por ciento, y no corresponde con la altísima aprobación, de más de 70 por ciento, que tiene la presidenta Claudia Sheinbaum. Algo o mucho ha hecho mal la actual dirigencia nacional del partido.
A pesar de que se trata de una elección intermedia, cuando la atención y entusiasmo ciudadanos no son tan altos, Morena no puede darse el lujo de una disminución en su control de la Cámara de Diputados, ni ceder su aplastante dominio en las gubernaturas, los congresos y las alcaldías del país.
Un retroceso tendría sabor a derrota. Los números tienen que mejorar.
Citlalli, que no quepa duda, es la mujer de la Presidenta de la República, en Morena.
Sheinbaum ha tomado el control total.
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