Lo que comenzó como una escena ficticia de la película Spectre terminó convirtiéndose en una tradición multitudinaria en la Ciudad de México. El desfile celebra una década de historia.

Desfile de Día de Muertos en CDMX: tradición que nació por una película de James Bond

El tradicional desfile de Día de Muertos en CDMX tiene un origen poco conocido: no surgió de una antigua costumbre mexicana, sino de una escena cinematográfica protagonizada por el agente secreto James Bond. Diez años después de su primera edición, el espectáculo se ha convertido en uno de los eventos más llamativos de la temporada en la capital del país.
Este sábado, el desfile de Día de Muertos en CDMX reunió a miles de personas en las principales avenidas del Centro Histórico para disfrutar de una celebración llena de esqueletos gigantes, carros alegóricos, disfraces, máscaras y enormes tocados de plumas.
La edición de este año tuvo un significado especial al conmemorar la primera década de este desfile.

La celebración también atrajo a visitantes nacionales y extranjeros, quienes se sumaron a una fiesta que combina elementos de la cultura mexicana con una puesta en escena de carácter carnavalesco.
James Bond inspiró el desfile de Día de Muertos en CDMX
El origen de este espectáculo se remonta al 2015, cuando se estrenó Spectre, la película número 24 de la saga del agente 007.
En una de sus escenas iniciales, James Bond, interpretado por Daniel Craig, recorre las calles del Centro Histórico de la CDMX durante una multitudinaria celebración de Día de Muertos. En pantalla aparecen cientos de personas disfrazadas de esqueletos, catrinas y personajes relacionados con esta festividad.
Aunque aquella representación mostraba un desfile que no existía en la vida real, la escena despertó el interés del público y generó expectativas entre los habitantes de la capital, quienes comenzaron a preguntar cuándo podrían presenciar un evento similar.

La idea terminó convirtiéndose en realidad durante la administración del entonces jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, quien impulsó la primera edición del desfile en 2016.
Desde entonces, el espectáculo se incorporó a las actividades de la temporada y comenzó a reunir a miles de asistentes.
Una catrina gigante y miles de participantes en el desfile
Para celebrar sus primeros 10 años, el desfile de Día de Muertos en CDMX incorporó una de sus figuras más llamativas: una catrina monumental de 11 pisos de altura, instalada en el Zócalo.
La estructura representa a una elegante calavera con vestido y accesorios femeninos, inspirada en uno de los personajes más reconocibles del imaginario mexicano relacionado con la muerte.

Durante el recorrido también participaron artistas caracterizados con maquillaje de calavera, máscaras y vestuarios llenos de color, además de carros alegóricos y figuras de gran tamaño.
El desfile de Día de Muertos en CDMX estuvo acompañado por puestos de artesanías, accesorios y espacios donde maquillistas transformaron los rostros de los visitantes en calaveras decoradas con colores brillantes, flores y pedrería.
De acuerdo con las estimaciones de las autoridades capitalinas, el desfile de Día de Muertos en CDMX reunió a más de medio millón de turistas, en un fin de semana que también coincide con las actividades del Gran Premio de México de la Fórmula 1.
Día de Muertos: de una celebración familiar a un espectáculo multitudinario
Aunque el desfile de Día de Muertos en CDMX se ha convertido en un atractivo turístico, el Día de Muertos tiene un significado mucho más profundo dentro de la cultura mexicana.
La celebración reúne elementos de las tradiciones prehispánicas con las conmemoraciones católicas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, que se realizan el 1 y 2 de noviembre.
Históricamente, estas fechas han estado relacionadas con las reuniones familiares, la visita a los panteones y la instalación de ofrendas con fotografías, flores, alimentos y bebidas que disfrutaban las personas fallecidas.
La popularidad del desfile de Día de Muertos en CDMX también ha abierto el debate sobre la manera en que las tradiciones mexicanas se adaptan al turismo y a los espectáculos de gran escala.












