La aseveración de Sheinbaum tiene reflejo en las cifras de estudios demoscópicos serios.
Oposición testimonial

A pesar de su rabiosa y sincronizada campaña negra contra el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), la oposición no ha alcanzado a superar las cifras que le pronostican una participación apenas por encima de lo testimonial en el próximo proceso electoral intermedio 2026-2027.
En todas las mediciones, Morena y sus aliados siguen muy por encima del PRI-AN-MC junto y eso sustenta la aseveración de hace unas semanas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de que los comicios próximos no serán tan difíciles, como han pronosticado incluso algunos integrantes de su partido.
El 4 de septiembre pasado, un reportero preguntó en la Mañanera del Pueblo, en Zacatecas:
-Presidenta: la semana pasada, Ricardo Monreal (coordinador de los diputados de Morena) decía a los integrantes de su bancada que “se alistaran”, que “se esperaban unas elecciones intermedias difíciles, en el 2027, por el fortalecimiento de la oposición”. ¿Usted coincide con esta postura?
-Pues, la verdad, no tanto -respondió la presidenta-. Pero ya no me toca a mí hablar, en particular, del resultado de la elección del ‘27. Ya es un proceso que le tocará al Instituto Nacional Electoral.
“Pero creo que va muy bien el movimiento del que provenimos. Hay un reconocimiento muy grande por los Programas de Bienestar, por los resultados en seguridad, los resultados en economía”.
La aseveración de Sheinbaum tiene reflejo en las cifras de estudios demoscópicos serios.
En promedio, Morena y sus partidos aliados del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) están por encima de 50 por ciento de las potenciales preferencias de intención de voto global y, en esa proyección, más de 42 por ciento lo aporta el partido del régimen.
En tanto y también en promedio, los partidos Acción Nacional (PAN), con entre 7 y 11 por ciento; Revolucionario Institucional (PRI), con entre 8 y 9 por ciento; y Movimiento Ciudadano (MC), entre 9 y 10 por ciento, alcanzarían un máximo de 30 por ciento, en promedio.
Es decir, Morena y sus aliados le sacan casi 2 a uno en las proyecciones, en la fotografía del momento y luego de que la semana pasada el Instituto Nacional Electoral (INE) declaró formalmente el arranque del proceso electoral 2026-2027.
Un ejemplo muy concreto: el análisis de Enkoll y Buendía & Márquez arrojó que, para la elección de diputados federales, Morena en solitario tiene un potencial de voto de 41 por ciento, mientras que PAN, PRI y MC juntos, no alcanzan más que 32 por ciento.
Sin embargo, si no hay una alianza opositora, el fraccionamiento del voto opositor deja a cada partido, en solitario, en la lona: AN con 12 por ciento, MC 12 por ciento también y PRI 8 por ciento. Es decir, cifras apenas testimoniales.
La oposición, que no ha alcanzado a articular un discurso consistente ni tampoco una propuesta atractiva, que no solamente golpee a Morena, para los ciudadanos, ha caído en la irrelevancia.
Y ser testimonia e irrelevante solamente presagia el fortalecimiento del régimen.
Efectivamente es vigente y realista, la respuesta de la presidenta cuando le preguntaron si los próximos comicios serán difíciles.
-No tanto.
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