El reportaje, elaborado por CNN como parte de su serie As Equals, retoma casos como el de Dominique Pelicot, cuyo juicio en 2024 en el sur de Francia evidenció cómo foros en línea fueron utilizados para contactar a decenas de hombres que participaron en abusos sexuales contra su entonces esposa, Gisèle, quien fue drogada y atacada en múltiples ocasiones.

Investigación revela red global de hombres que drogaban y abusaban sexualmente de mujeres

Una investigación periodística expuso la existencia de una red global de abuso sexual con comunidades digitales donde se promueve, normaliza y comercializa la violencia sexual contra mujeres, particularmente aquella cometida cuando las víctimas se encuentran inconscientes o sedadas.
El reportaje, elaborado por CNN como parte de su serie As Equals, retoma casos como el de Dominique Pelicot, cuyo juicio en 2024 en el sur de Francia evidenció cómo foros en línea fueron utilizados para contactar a decenas de hombres que participaron en abusos sexuales contra su entonces esposa, Gisèle, quien fue drogada y atacada en múltiples ocasiones.
Exhiben red global de abuso sexual
Aunque algunas plataformas vinculadas a este caso fueron cerradas, la investigación señala que estas prácticas persisten en otros espacios digitales.
Sitios como Motherless.com alojan miles de videos clasificados como “sleep content”, donde mujeres aparentemente dormidas son grabadas sin su consentimiento. Este material acumula cientos de miles de visualizaciones, lo que refleja la magnitud del problema.
De acuerdo con el reportaje, dentro de estos entornos también se intercambian consejos para suministrar sustancias a las víctimas, además de comercializar supuestos líquidos sedantes.

Incluso, algunos usuarios ofrecen transmisiones en vivo de abusos, cobrando por el acceso mediante criptomonedas.
La investigación documenta conversaciones entre usuarios que describen prácticas delictivas y coordinan agresiones, amparados en el anonimato que brindan estas plataformas.
Este fenómeno, advierten especialistas, fomenta una dinámica de “comunidad” entre agresores, reforzando conductas violentas.
El reportaje también recoge testimonios de sobrevivientes en distintos países. Mujeres como Zoe Watts, en Inglaterra, denunciaron haber sido drogadas y abusadas por sus propias parejas durante años, sin tener conocimiento inmediato de lo ocurrido.
Casos similares fueron relatados por otras víctimas en Europa, quienes enfrentan secuelas psicológicas profundas y dificultades para obtener justicia.
Expertos señalan que este tipo de violencia, conocida como abuso sexual facilitado por drogas, es difícil de cuantificar debido a la falta de denuncias y a la escasa evidencia, ya que muchas sustancias se eliminan rápidamente del organismo.

Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud advierten que el subregistro es alto debido al estigma, la culpa y la falta de memoria de las víctimas.
Asimismo, académicos y legisladores han alertado que estos espacios digitales funcionan como “academia de violación”, donde se enseña y perfecciona el abuso sexual.
A pesar de algunos esfuerzos regulatorios, la responsabilidad sobre los contenidos recae en las plataformas, lo que ha dificultado frenar su proliferación.
Aunque algunas comunidades han sido eliminadas tras la publicación del reportaje, nuevas redes continúan surgiendo, lo que evidencia la persistencia de este fenómeno a nivel global y los retos que enfrentan las autoridades para combatirlo.
Te recomendamos:











